Privacidad: qué se hace con su nombre y su celular
Cardiotensive se pide con dos datos: su nombre y su celular. La Ley 787 obliga a decir qué se hace con ellos, quién más los ve y cuándo se borran. Sirven para marcarle y llevarle la caja; los ven el centro de llamadas y la mensajería.
Actualizado el 01.08.2026
Qué se recoge cuando usted manda la solicitud
Usted teclea dos cosas: nombre y número de celular. No se piden apellidos, ni dirección escrita, ni fecha de nacimiento, ni correo, ni contraseña, ni datos de tarjeta.
Junto con la solicitud sale además un puñado de datos técnicos que genera la propia visita:
- La dirección IP desde la que se manda el formulario.
- La cadena que identifica al navegador, el llamado User-Agent.
- Una marca de si la visita entra desde un celular.
- La dirección de la página desde la que salió la solicitud.
- Las etiquetas publicitarias del enlace por el que llegó: utm_source, utm_medium, utm_campaign, utm_content, utm_term y sub1–sub3.
Para qué se usan, con su consentimiento por delante
Con su nombre y su celular se hace una sola gestión: marcarle, cerrar el pedido hablando y mandar la caja a donde usted diga. Los datos técnicos dicen de cuál anuncio vino la solicitud y distinguen a una persona de un robot llenando formularios.
La base es el consentimiento que usted da al mandar el formulario, y la ejecución del pedido que nace de ahí. La Ley 787, Ley de Protección de Datos Personales, pide que el tratamiento sea consentido, informado y limitado a la finalidad declarada: esa finalidad es marcarle y entregarle el pedido, y después no cambia.
Fuera de eso, nada: ni campañas armadas con su número, ni bases vendidas, ni cruces con listas de otra empresa.
LaCrea responde, y estas son sus dos direcciones
Quien responde es LaCrea, la fábrica de Cardiotensive. Su oficina de representación en Nicaragua está en el Edificio Invercasa, Torre I, Zona Hippos, piso 5, 11001 Managua, y la casa matriz en Roma: Eurosky Tower, Viale dell’Umanesimo 308, piano 9, 00144 Roma.
Cualquier asunto de datos se atiende por el correo electrónico de la empresa. No importa desde qué dirección escriba: con el nombre y el celular que dejó en el formulario damos con su solicitud.
Las dos manos por las que pasa su celular
La solicitud sale cifrada de este sitio hacia el socio que tramita los pedidos en Nicaragua. De ahí en adelante la ven dos clases de personas, nombradas por lo que hacen:
- El centro de llamadas: le marca, acuerda la cantidad y las señas de la casa, y cierra el pedido.
- La empresa de mensajería: le pasamos nombre, celular y dirección, nada más, porque sin eso no hay a dónde llegar ni a quién cobrarle.
Cuánto tiempo queda ese registro
Mientras el pedido camina —la llamada, el alistado, el envío, la entrega— sus dos datos están en el sistema que tramita pedidos. Cerrada la entrega quedan lo que dure la ventana de reclamo y devolución, más lo que exijan los libros contables de cualquier venta.
Pasado ese tiempo, el renglón se borra o se despersonaliza: sin nombre y sin número queda una cifra de venta y nadie detrás. Y la solicitud que nunca llegó a ser pedido, porque no contestó o cambió de parecer, se va antes que las otras.
Cuatro derechos que la Ley 787 le reconoce
Sobre lo que conste de usted en nuestros registros, la ley le da cuatro derechos y los asumimos tal cual:
- Acceso: pedir copia de lo que tenemos suyo.
- Rectificación: enderezar un nombre mal escrito o un dígito equivocado del celular.
- Cancelación: exigir que ese nombre y ese número salgan de nuestros registros.
- Oposición: frenar el uso de sus datos, sabiendo que con eso un pedido en camino se cae.
Se piden por correo y se contestan en un mes
Los cuatro se ejercen con un correo. Ni trámite, ni formato especial, ni un córdoba de costo: diga qué quiere y ponga el nombre y el celular del pedido, que con eso lo hallamos sin sacarle datos nuevos. Contestamos dentro del mes siguiente al mensaje.
Una advertencia derecha: si pide la cancelación con la caja ya en ruta, esa entrega se cae, porque el mensajero se queda sin a quién buscar.
Si la respuesta no lo deja conforme, la Ley 787 prevé acudir a la instancia estatal encargada de vigilar el tratamiento de datos personales, adscrita al Ministerio de Fomento, Industria y Comercio. Cuando el reclamo va por el lado de la compra —el producto, la entrega, el cobro—, la vía es la Dirección de Defensa del Consumidor de ese mismo ministerio.
Conexión cifrada, mayores de edad y cambios de este texto
De su navegador al servidor, y del servidor al socio que tramita los pedidos, la solicitud va cifrada. Ese registro lo abren dos personas y cada una por un motivo concreto: el operador, para marcarle; el mensajero, para llegar a su casa.
Cardiotensive es un suplemento alimenticio para adultos y estas páginas no están hechas para menores de dieciocho años. Datos de un menor no se recogen a sabiendas, y la solicitud que se detecte se elimina.
Este texto cambia cuando cambia lo que describe, y con él cambia la fecha de actualización. La versión nueva sustituye a la anterior en la misma dirección; avisos por correo no se mandan, porque su correo no lo tenemos: solo su nombre y su celular.
Preguntas frecuentes
¿Qué hago para que borren mi nombre y mi celular?
Un correo pidiendo la cancelación, con el nombre y el celular que dejó. Contestamos dentro del mes. Ojo: con la caja en ruta, borrarlos deja la entrega sin destinatario.
¿Alguien más ve mi número?
Solo el centro de llamadas que le marca y la mensajería que lleva la caja. No se vende, no se presta y no va a ninguna red de publicidad.
¿Se queda guardada una solicitud que nunca fue pedido?
Esa se borra antes que las demás. Las que sí llegaron a pedido quedan lo que dure la ventana de reclamo y devolución, más lo que exijan los libros contables.